Sunday, April 05, 2009

Ojos cerrados


Ahí dias en los que no puedo escribir. Días en los cuales no tengo ideas y las pocas que tengo me son ajenas o prestadas.

Hoy es uno de esos días. Uno de esos días en los que me enamoré, en los que me enamoraron, uno de esos días en los que el chiste de la película es intentar entenderle a la historia por habernos perdido tramos de ella mientras yo veía tus ojos y mientras tu los tenías cerrados besándome. Uno de esos días, en que los que no importa si el celular se quedó sin batería, ni la hora que marca el reloj, ni las ropas, ni los miedos, ni las ansias, ni la preexistencia de los pendientes del lunes de oficina, ni el color de la camisa que tendré que planchar para mañana, días en los que la guerra, la hambruna, la inseguridad, el resultado del partido de futbol, ni los resultados de la lotería, en fín. Días en los que nada importa.


Es el caso pues, que hoy tengo bloqueo mental. Por que solo tengo una idea en mi mente, y me es propia, y es que quisiera que todos los días fueran domingo y que solo me importe mirar tus ojos cerrados.

Wednesday, September 03, 2008

Y todo pasa


Y que pasa, que la vida pasa y no sé que pasa?

Te veo a lo lejos y pienso pasar junto a tí. Y empiezo a ensayar un discurso con frases preconstruidas. Un hola, un como estas, un sabes he tenido ganas de platicar contigo, un no sabes pero me pones nervioso, un no sabes como se siente verte a lo lejos y no cruzar palabra.

Me ves a lo lejos y no sé si piensas pasar junto a mí. Y no sé si piensas un discurso que decirmem, no sé si merezco un hola, un como estoy, un no sé si has tenido ganas de platicar conmigo, un no sé si sientes nervios, un no .... en fin, tantas posibilidades.

Y yo aquí viendote a lo lejos, y tu, a lo lejos, viéndome de reojo en el espejo.

Deberíamos un día, solo un buen día, cruzar palabra. Prometo controlar mis nervios, promete disimular no ver mi sudor y mi tartamudeo al decirnos HOLA.

Y ese café espresso tan amargo que me sabe solo, empezará a saberme dulce.

Saturday, August 23, 2008

Son aquellas pequeñas cosas

Tarde de sábado. Desde mi ventana veo como el viento mueve los árboles. Veo un cielo nublado que está deprimiéndose y amenaza con llorar. En que puede estar pensando el cielo que lo tiene triste y con ojos a casi llover?

Serrat canta a mis oídos como sigue sin olvidar aquellas pequeñas cosas. Fumo un cigarro, veo la persiana moverse al ritmo del aire y pienso, solo pienso, que mi vida es aburrida.

Estoy atravesando la famosa crisis de los treintas. Y yo que pensé que eso era pura mercadotecnia, hoy me doy cuenta que no es así. Que en el kilómetro 30 de mi vida, de repente perdí el mapa y que necesito rumbo y dirección.

Pero me doy cuenta, y me cuesta trabajo decirlo que mi vida que ha reposado en la línea horizontal, necesita un detonante. Algo que me motive, alguien que me anime, alguien que me diga que vale la pena seguir.

Es como si mi vida se dibujara en un monitor conectado a mi cuerpo

La linea recta continua y constante aparece..... el pitido no deja de sonar. Necesito un electroshock directo y sin avisar.

Entonces, solo entonces, reabriré las alas y levantaré el vuelo.

Wednesday, August 13, 2008

45


Hay 30 cosas que debo confesar.

1. Me gustan las corbatas negras.
2. No me gusta mi nombre.
3. Odio trabajar los fines de semana.
4. Me gusta despertarme antes que el mundo y estar enterado de lo que todos se enterarán en un par de horas.
5. Me gusta cocinar.
6. Me gusta cantar.
7. En mi otra vida, viví en los años 20's o en los 70's.
8. Que tengo una teoría de vida parecida a los saltos cuánticos.
9. Que vivo una vida desfazada 2 años.
10. Que soy un vanidoso.
11. Que no olvido a Teresa.
12. Que me gusta boxear.
13. Que me gusta el tango.
14. Que odio las mentiras, las he dicho tanto que ya no les creo.
15. Que un día fuí lo que nunca pensé ser.
16. Que un día pensé ser lo que soy.
17. Que debo más de lo que gano.
18. Que me gustan las tardes nubladas.
19. Que quisiera regresar el tiempo a cuando tenía 5 años.
20. Que toco la harmónica.
21. Que nunca me he ganado nada en algún sorteo.
22. Que quiero conocer Nueva York y Colombia.
23. Que mi memoria cada día disminuye.
24. Que quise ser bombero.
25. Que solo me acuerdo de Dios cuando tengo un problema.
26. Que siempre suelo tener problemas.
27. Que sufro ataques de ansiedad.
28. Que un día me enamoré de quien no debía.
29. Que un día quien no debía se enamoró de mí, pero ya habían pasado varios días desde el punto 28.
30. Que los dejavús son parte de mi vida.

Ah, esto ya me gustó, van otras 15 más:

31. Que creo que las coincidencias ya estaban escritas desde antes.
32. Que me gustan oler a Fahrenheit.
33. Que sé que las personas que conocemos en esta vida.... en otra vida las conocimos en otros roles.
34. Que estudié administración de empresas dos años
35. Que me gsuta el color negro.
36. Que me estoy quedando calvo.
37. Que no me gusta la cebolla.
38. Que soñé un día ser policía.
39. Que no me gusta mi país.
40. Que me gusta escribir.
41. Que me gusta la música clásica.
42. Que me gustan las películas con finales inconclusos.
43. Que estudié actuación.
44. Que me gusta el olor a tierra mojada.
45. Que a veces cuando más solo me siento me da por escribir blogs inútiles.

Es que nadie entiende

Es que nadie entiende y todos opinan.

Todos opinan sobre lo monotona, lo rutinaria que suele ser, el por que busco mil pretextos, la respuesta anticipada, la necesidad de compartir, la risa fingida, lo dañino que es beber tanto café, solo opinan sobre lo que ven y no conocen.

Todos opinan sobre mi vida.

Pero de todas las opiniones, ninguna ha sido tan certera como la mía.

Es que nadie sabe a que sabe el dolor, es que nadie ha sentido el susurro que llega cada noche antes de dormir y me dice una palabra que solo yo sé y me basta oírla para quedarme dormido, es que nadie se ha enamorado sin saberse correspondido, es que nadie sabe a que sabe el sabor de la soledad.

Por eso es que todos opinan, pero el día que sientan lo kilométrica que puede ser una cama sola, lo amargo que puede saber un buen vino tinto a una sola voz, lo que es esperar que llegues y no llegues, lo que es esperar que un día, solo un mal día, la soledad se quede dormida y olvide despertar, entonces, solo entonces, todos dejaran de opinar. Pero ese día no llega. Y entonces, oigo el susurro nocturno, y me quedo dormido. Esperando mañana sea el día.

VM

Saturday, July 19, 2008

Saltos Cuánticos



Mi nombre no me gusta. Debo confesarlo. Y no me he podido acostumbrar a el en estos veintinueve años. De repente cuando oigo mi nombre, me tardo segundos en reaccionar. A veces el “oiga usted” se me hacen tan familiar que inmediato contesto.

Escribo a unas cuantas horas de llegar al kilómetro treinta de mi vida. Si la vida fuera un maratón y los años fueran kilómetros (42.5), según las estadísticas de vida en mi país, únicamente y a lo mucho aguantaría dos. Pero es demasiado tarde para pensar en dos, si apenas tengo tiempo para uno.

Mi nombre es …, bueno, no importa. Los nombres son etiquetas al cuerpo. Etiquetas a mi, tengo varias asi que los nombres salen sobrando.

Nací un sábado de hace casi treinta años. Los sábados no son un buen día para nacer pues si Dios trabajase la semana inglesa, entonces me pregunto … ¿quien me dio el soplo divino? Cuando nacemos duramos segundos sin respirar, de ahí la tradicional nalgada para forzar al niño a sentir dolor y tener que gritar, forzarlo a que respire. Las teorías mas conservadoras, dicen que en ese momento de falta de aire, Dios o quien lo supla los sábados, se acerca de ti y exhala. Y si estás leyendo esto, es por que tanto tu como yo nos aferramos a esa exhalación. La inhalamos y lo primero que hicimos fue gritar y empezar a llorar. Yo grité y lloré justo como hoy lo hago a solas a mis casi treinta. ¿Augurio de lo que serian estos veintinueve años de vida? No lo sé, pero grité tan fuerte, que mi madre volteó a verme y me abrazó. Tan fuerte como lo hace hoy a la distancia, pues los kilómetros nos separan pero el que inventó la distancia, también inventó la solución … el deseo.

El deseo cotidiano de un día volver a estar en el barrio donde crecí, de ver todos los días a mi madre, de tocar todos los días la puerta de esa vieja finca marcada con el número doscientos catorce, de caminar esas calles empedradas, de voltear a la casa de enfrente y buscar el saludo de la anciana vecina, de volver a oler la lluvia de julio en el adoquín de esa vieja calle.

En esta obra de mi vida, en la que suelo ser el único protagonista de ella, he jugado todos los papeles y roles. He sido desde el ladronzuelo descubierto, el mayordomo, el detective que todo descubre, el hijo pródigo (ese que un día se fue con el arrepentimiento y el dolor a cuestas y volvió con un perdón que pesaba el doble, a cuestas), el hermano cómodo e incómodo, el cantante frustrado, el escritor de ocasión, el boxeador venido a menos, el intelectual con aires de grandeza, el amigo que un día reaparece para volver a irse, el amante de ocasión, el abogado del diablo, el diablo de los abogados, el soñador ingenuo, el policía despistado que de chiripa le atina, el galán otoñal, el enamoradizo a primera vista, y a la segunda y a la tercera pues mientras mas veo esa silueta que hoy ví, más me enamoro, el solitario que deambula los bares, el extra en las escenas de la obra de los demás, el que a veces se pasa los rojos, el que anuncia el periódico de su vida en cada esquina, el cocinero frustrado, el fotógrafo que a veces le salen bien las fotos.

En esta obra de vida, suelo aparecer en ocasiones y mi diálogo no convence. Suelo reaparecer y mi diálogo conmueve. A veces me llevo bullas y a veces ovaciones.

Desde hace algunos antieres, ayeres, y hoy, he estado pasando la famosa crisis de los treintas. Yo pensé que todos esos días pasados habían sido un ensayo de crisis, pero hoy me doy cuenta que han sido la crisis misma. Me agarró sin valor, aletargado, pensativo, sin defensas, sin avisar, golpe avisa decían en el viejo barrio.

En unos días cumpliré treinta y la verdad, no quiero cumplirlos. No tengo nada que festejar. No tengo hijos ni esposa, no tengo un BMW a la puerta ni una puerta propia. Amigos tengo muchos y los muchos que tengo no se cansan de reclamarme que poco los veo. No es por voluntad propia esa desatención, es por que hay algo que no muchos saben. No tengo un negocio propio, ni perro que me ladre. Vivo rentando, aún no poseo un título de propiedad en la tierra. Mientras algunos se jactan de tener todo antes de los treinta, yo me consuelo pensando que a partir de los treinta lo tendré.

He conocido todos los infiernos de Dante. Mi vida no ha sido una comedia divina. Quizás un día lo sea, cuando miré hacia atrás y piense que todo valió la pena por algo. Que estos casi treinta, eran la cuota que tenía que pagar por otros treinta más mejores.

Sé que la “crisis de los treinta” es quizás un cliché, una moda, un pretexto para justificar un poco de meditación de nuestras vidas. Yo he tenido tantas crisis que fácil han sido más de treinta. Pero sigo de pie, a veces casi de cuclillas, y otras mas he tocado el suelo. Pero hoy sigo aquí.

Cuando tenía seis años y mi abuelo materno convalecía en el hospital, deseé ser mayor de edad para poder visitarlo, pues no dejaban entrar a niños. Mi abuelo murió y no pude verlo. Hoy que amenazo rebasar los treinta, quisiera volver a tener seis.

Creo que esta obra de vida o vida de obra, es como los saltos cuánticos. Llegamos a esta vida para hacer algo por los demás o por nosotros mismos, no sabemos que es, pero cuando lo hacemos entonces, brincamos cuánticamente a otra vida, y el juego se repite adivinar por que hemos venido.

No he descubierto aún cual es mi misión en esta vida o si vine a esta para hacer brincar a alguien, pero prometo algo. Que si un día brinco o si un día todo resetea desde cero no olvidaré los rostros de esta y en la otra, prometo decir un: QUE GUSTO DE VOLVERTE A VER.

Y hoy me intento convencer que si Dios no trabajó un sábado lluvioso de julio del setenta y ocho, creo era por que sabía que tendría una vida larga por atender y necesitaba descansar.

VM

Tuesday, July 15, 2008

NO

NO, NO Y MIL VECES NO

NO QUIERO LLEGAR A LOS 30, NO NO, AL MENOS NO ....SOLO.

LA VIDA ME PUDIERA SER MAS LEVE SI OYERA TU VOZ DICIENDOME:

buenos días, hoy cumples 30.

te preparo un café expreso?

Saturday, June 28, 2008

Preguntas para la sobremesa.

¿Alguna vez has sentido que alguien deambula por el centro comercial y sientes que se te queda viendo con ganas de abrazarte?