Punto de Quiebre
En todas las vidas, hay un día que marca la división entre lo que fue y lo que será. Cuando fue el mío? No lo sé. Yo creo que fue un domingo, pues alguien dijo alguna vez que Dios no trabaja los domingos.
Mi vida se fue a un punto sin control, caer a 9.8 mts por segundo al cuadrado, abriendo los brazos, esperando deterne de una mano, la que sea, pero que me resistiera. Sin embargo, esa mano no apareció y mi caída sonó estrepitosa.
Y creo que en verdad lo fue. Pero esta tarde me descubro despues de la siesta, solo. Viendo televisión tirado en el sofá de la sala. Con una oscuridad que solo unas pocas líneas de luz que nacen de la ventana la tocan. Quisiera seguir acostado hasta que todo pase. Pero sé que no pasará solo por pasar. Tengo que echar a andar el engranaje de la maquinaria de mi vida. Y necesito fuerzas y no las tengo. Y necesito de tí y no estás.
Vienen muchos cambios, nuevas experiencias, otra ciudad, otra casa, otro todo, y yo no quiero seguir así. Lamiendo mis heridas pensando que todo estará bien.
Hoy me rindo. Saco mis banderas blancas y las ondeo.
Pido una tregua, al cabo hoy es jueves y Dios si trabaja.


<< Home