Saturday, September 08, 2007

Rojo

Yo no sé por que pintan de rojo el corazón. Un día, cuando enfermé de pulmonía comprobé mi teoría cuando me hice unos rayos x. El corazón es incoloro. Es transparente, blanco, como los espacios vacíos que separan dos notas en un pentagrama.

Un día, desperté después de una noche en que conocí a quien un par de martinis confundieron con eso que llaman "media naranja". No recuerdo su nombre, solo recuerdo haber escuchado su respiración lenta, pausada, de par en par, sentir su mano sobre mi pecho y entre sueños me dijo gracias. Yo entredormido dije hasta luego, y entredormido escuché adios. La diferencia entre un adios y un hasta luego es abismal.

Desperté solo, solo quedaban montañas dibujadas en las sábanas. Recuerdo de mis manos recorriendolas. Me levanté con una resaca tremenda. Entredesnudo, caminé a la cocina. Preparé un expresso doble seguido de un baño de agua fría. Me vestí y subí al coche. En el parabrisas del coche estaba dibujado con plumón negro de agua un pentagrama. Y varias notas dibujadas. Las dibujé en la servilleta blanca que me sobró del expresso que bebí ayer y regresé a casa. Intrigado desempolvé el viejo teclado que un día compré, y empecé a dibujar las notas en una hoja en blanco. Empecé a tocar la canción. Entonces descubrí la más bella melodía que nadie me había escrito. Sentí mojado el pecho. Bajé la mirada y a la altura del corazón, salía un líquido rojo.
Era un mar de lágrimas que emanaba del rojo de mi corazón. Entonces, recordé tu nombre y así intitulé la canción.