Wednesday, September 05, 2007

3,2,1


Solo escribo por escribir. Es parte de mi subconsciente, pensar, repetir varias veces lo que pienso y escribir.


Quien leerá esto? No lo sé. Y la verdad no me importa. Alguna vez revelé el porque escribo y hoy lo repito. Es solo para justificar mi vida... lejos del lugar donde nunca debí salir... de la casa de mi madre.


No intento quedar bien con nadie, ni mal tampoco. Solo lo hago por que es terapia pura. Jalar la cadena de las aguas que cargo.


Hoy miércoles soy más humano que el resto de la semana. Somos energía pura, que corre por nuestras venas, somos pensamientos algunos consumados y otros que se consuman en el intento. Solo soy hoy.


Hoy extrañé tantas cosas. Extrañé la tienda de la esquina del barrio donde crecí, extrañé ser libre y sin preocuopaciones, cuando aún no me preocupaban los números en las cuentas bancarias que nunca pensé tener (hoy tengo tres, cuando antes no tenía ni un peso partido en tres), sueño viajar, olvidar el mundo por un rato, tener una camioneta, con mi bicicleta en la cajuela, oler a farenheit, comer mariscos, beber un buen whisky, sentarme a la orilla del mundo... y verlo pasar.


Extraño a mi madre y los tiempos pasados, que aún no logro convencerme fueron mejores.


Siento un hueco en el estómago, que ni tres snickers lograrán llenar. Siento que mi vida se va... lentamente entre el pitar del nextel, entre las hendiduras de mis dedos apuñatados en la mano, entre numeros que ya cuadraron, entre tanta pinche cosa que me hace olvidarme de mí.


Por Dios, donde estás? Ven pronto. Te necesito más que todo, mientras me ahogo en el vacío que he autoconstruido.


1,2,3 por tí y por todos mis amigos y yo, solía decir de niño al jugar en la calle con mis hermanos. Hoy digo, 3,2,1 por mí que me estoy perdiendo en la calle que de niño soñé un día caminar.